Hoy es uno de esos lunes que siempre deseas tener y nunca pasan.
Hola a todos!
El propósito de comenzar a escribir un blog es doble: me he planteado el reto de revisar mi correo cada día y de quedarme con al menos una idea positiva que haya vivido durante la jornada.
No soy una persona especialmente positiva, y precisamente esa es la razón por la que me he propuesto escribir en esta especie de diario colectivo.
Bueno, a lo que iba. El día se me antojaba duro: una jornada laboral del doble de horas habitual y por motivos de reuniones para discutir precisamente nuestra situación laboral intentando mejorarla. Buffffffffffff, se pueden imaginar, discusiones sobre intereses comunes y propios, intentar ponernos de acuerdo, preguntarnos si íbamos a ser siempre los mismos los que nos reuniésemos y diéramos ideas, en fin, qué les voy a contar que no sepan.
Encima, soy una de esas personas que sufre migrañas a causa del estrés, con lo cual, la sombra del dolor ha estado acechando todo el día.
Pues bien, he de decir que he superado el día y hasta me ha sorprendido gratamente.
Lo primero de todo es que he comenzado cargando mis pilas de amor, interpreten lo que quieran, la imaginación es libre.
La reunión fue más productiva de lo esperado.
El cansancio apareció pero fue increíblemente vencido gracias a lo que adoro trabajar con niños. Me enseñan tanto y cargan tanto las pilas!
Pude intercambiar algunos sentimientos con mi hermana (no carnal, pero mejor que si lo fuera) tras echarla de menos todo el finde y poder verla finalmente en mi trabajo, sentirla cerca.
Sí, en medio también ha habido momentos algo amargos: me han dado dos malas noticias, pero, párense a leer cuántas cosas positivas me han pasado hoy. Las superan en número. No es genial?
Han probado alguna vez valorar un día de esta forma?
Yo lo había hecho menos veces que dedos caben en dos manos en toda mi vida, y al menos estrenarme en este blog hoy me ha ayudado a darme cuenta de que merece bien la pena hacer cada día balance, quedarnos con lo mejor e irnos a la cama con un buen sabor de boca. Seguro que descansamos más. No sé, ya les contaré qué tal descanso.
Una cosa, adivinan con qué cosas me quedo del día? síiiiiiiiiiii, con la primera y la última.
Busquemos cada día un momentito para entrar en nosotros mismos y permitirnos sonreír, por amargas que sean las circunstancias por las que estemos pasando.
Oye, no se crean que no tengo cosas de qué quejarme, que una tiene su corazoncito, pero prefiero quedarme con lo bueno y me quejaré sólo a quien debo, que nadie tiene por qué pagar mis problemas. Sin embargo, prefiero compartir los buenos momentos, a ver si doy ideas positivas a alguien, no?
martes, 6 de noviembre de 2007
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1 comentario:
aaahhh la primera hora de la mañana, donde los duendes y los vampiros se van a la cama tras saludar al sol...
pon que yo soy el vampiro (o el duende) y tú el sol... :)
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