A lo tonto a lo tonto ya llevo una semanita escribiendo mis pensamientos más positivos durante el día. Les cuento:
Cuando se me ocurrió escribir algo, la idea real era comentar una frase que resumiera el aspecto positivo del día, pero poco más. Sin embargo, yo misma me he sorprendido gratamente porque me ha llevado a mucho. He comenzado a hacer una especie de diario, aunque público, en el que cuento lo mejor del día.
Hasta ahora no me había dado cuenta de lo importante que es pararse a reflexionar sobre uno mismo cada día. Pero sobre todo, el bien que nos puede hacer obligarnos a pensar en algo bueno que nos haya sucedido por horroroso que pueda haber resultado la jornada. De todo se saca algo bueno. Es más, cuando peor estamos, cualquier muestra de afecto, cualquier imagen bella es válida para hacernos sentir mejor.
Muchas veces he leído en libros y revistas que cuando algo no nos gusta, cuando tenemos un problema, ... lo mejor que podemos hacer es escribirlo. Parece ser que es una especie de terapia, porque hablamos con alguien imaginariamente y somos capaces de ordenar mejor nuestras ideas o algo así. Lo cierto es que no sé cómo funciona todo ésto realmente, pero sí que creo que se trata de una especie de terapia.
Así que ya saben, anímense. Si no quieren escribir un blog no tienen por qué, pero si comienzan a escribir pensamientos, por pequeños que sean verán qué alivio y sorpresa se llevan de ustedes mismos.
¡Mírenme a mí! ¡Ojalá siga sorprendiéndome gratamente gracias a ustedes, guapísimos!
martes, 13 de noviembre de 2007
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