domingo, 30 de marzo de 2008

Desconectar

En el mundo civilizado en el que nos movemos, apenas tiene cabida el tiempo, más bien, el empleo del mismo de forma que revierta en nuestra salud física y mental.
Nos metemos en una vorágine de actividades que lo único que consiguen es ocuparnos, mantener nuestra mente separada de nuestro cuerpo provocando desequilibrios de todo tipo.
Como es bastante difícil salir de la espiral, nos hemos inventado un simple y pobre consuelo: tratar de buscar alternativas que nos obliguen a desconectar por momentos de nuestra realidad cotidiana.
Este fin de semana lo he intentado, me he desconectado de mi mundo exterior para conectarme con el interior. He tratado de buscar la belleza de la naturaleza. Hoy trato de guardar la esencia de las sensaciones que se produjeron en mí fruto de ese contacto para recordarlas en los momentos más tensos.
También he sentido la maravillosa sensación de los domingueros, pero de esos que disfrutan sin ninguna prisa en casa haciendo cosas que desde hace tiempo añoraban hacer, pero que por una razón u otra no encontraban el espacio ni el tiempo para ellas.
Son simples y pobres consuelos los que nos inventamos para desconectar, sí, lo sé.
Pero, ¿no creen que todo lo que nos sirva para mejorar es lo suficientemente importante para cada uno de nosotros y por ello debemos perseguirlo?

sábado, 22 de marzo de 2008

El Sáhara está en el Tíbet

Hola amigos,
Ayer recibí un escrito que me gustaría leyeran. Hoy me han dado permiso para meterlo en el blog y creo que es justicia al menos opinar y enviar toda nuestra energía positiva para que conflictos como éste nunca se multipliquen. Ahí va:
"Para suerte de muchos, entre los que me incluyo, tener la facilidad de adentrarnos en un tema, de hablar sobre algo y acto seguido pasar a otro totalmente ajeno al primero, constituye un recurso más de supervivencia, de evitar la desatención, de sufrir el aislamiento.
También con la misma facilidad nos situamos transitoriamente en lo que podríamos llamar el "ong'ismo", esa opción de pertenecer sin ser del todo, de autoindulgencia viajera entre el abismo de no ser reconocido y el espejismo de creer que lo seremos.
En medio, entre otras contrariedades, surgen tanto la calma como la rabia, el dolor de la incomprensión, la identificación con esos lados escondidos y profundos de nuestra mente que a veces asoman, y asoman situaciones como las vividas actual y permanentemente por pueblos como el Tíbet o el Sáhara, un día aireadas y 364 olvidadas como si no existiesen. Dos pueblos víctimas del premeditado e hipócrita abandono interesado de los medios de comunicación, de los poderes económicos y de los poderes políticos, en ese mismo orden.
Entre ellos se ha retroalimentado una falsa entidad de pertenencia que, de no ser así, los condenaría al temido olvido al que antes me refería.
Sáhara y Tíbet son a todas luces dos de los símbolos más ejemplares de existencia, donde la vida social, el civismo, la espiritualidad y el reconocimiento del otro son bandera.
Con el olvido que se hace de ellos se nos escapa la posibilidad de acudir a las referencias, a esas pautas de sabiduría que han llevado a trascender el dolor y las penurias en beneficio del reconocimiento del "aquí y ahora".
En la gran mayoría de países de nuestro entorno los desastres de las guerras últimas han generado un caldo fácil de cultivo del individualismo, de la sospecha y del temor, de los que se alimentan impunemente todos los poderes señalados.
¿Es que se hacen necesarios más ejemplos que ilustren el nivel de agresividad de nuestras sociedades "civilizadas"?
¿Se tendrá el coraje de publicar estos testimonios aún a costa de saber que acto seguido serán llamados al orden por saltarse las consignas?
La parte mejor y más valiosa de nuestra propia esencia como seres humanos se ejemplifica día a día con pueblos como el Sáhara y el Tíbet, uno y otro están conectados en lo profundo y nosotros en ellos. Perderlos como referencia perpetuarán e incrementarán el dolor y la enfermedad del mundo en favor de la crueldad y las ansias de poder de sus vecinos, próximos y lejanos.
Proximidad y lejanía, dos términos que entre el Sáhara y el Tíbet se reducen a uno solo: "cercanía".
La distancia la hemos creado los otros".

serpositivounavezaldia

boomp3.com

viernes, 21 de marzo de 2008

Semana Santa!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hola a todos los viajeros internautas que me visitan!
Desde hace varios días tengo varias cosillas que quería contarles, pero tenía cierta pereza de sentarme un rato al ordenador. Ya se sabe, encender el ordenador y escribir algo en el blog no supone sólo eso. Aprovechamos, vemos nuestro mail, lo limpiamos, enviamos cosas, aprovechamos para buscar otras,... Total, al final nos pasamos más tiempo del que teníamos previsto en un principio.
Bueno, al grano.
1. A veces me pregunto por qué nos preocupamos tanto por las cosas. Somos capaces de llegar hasta tal punto de preocupación que nos afecta físicamente y nos enfermamos. Últimamente me estoy dando cuenta de que soy más psicosomática de lo que jamás hubiera imaginado. O quizá es que me estoy volviendo más sensible en cuanto a mi mundo interior, no lo sé. En cualquier caso, estas situaciones son geniales para autoanalizarnos y mejorarnos.
2. Qué genial es comprobar una vez más que las personas tenemos la gran capacidad, si de veras lo queremos, de separar acciones y situaciones a las que nos enfrentamos y somos capaces de ver las cosas desde muchos prismas diferentes, sabiendo darles la importancia adecuada en cada momento.
En estos días me han entregado de un regalo que me ha hecho inmensamente feliz y que me ha corroborado las palabras que he escrito en este punto. Mil gracias, hermanita!
3. Ayer, me encomendaron una tarea bien linda. Hoy me siento responsable de ella, y a la vez ilusionada. Seguro que cuando acontezca, se irradiará una luz muy especial.
4. Hoy, una vez más, he comprobado que la magia existe, y la energía también. Dos hechos me han servido de comprobación:
Uno de ellos ha sido percibir la importancia del "buen rollo", las buenas vibraciones que somos capaces de desprender y recibir.
Y otro ha sido sentir una vez más que la energía existe, que es una, y cuando somos sensibles a ella, todo comienza a conectarse como por arte de magia.
Feliz Semana Santa a todos!

domingo, 2 de marzo de 2008

La importancia de comunicar

Desde hace unos días, esos que me he pasado sin escribir en mi querido blog y a mis apreciados bloggeros, fieles seguidores, he dedicado mucho tiempo a la observación y a mi trabajo personal.
Cuando uno se da cuenta de que los comportamientos cambian, lo más inteligente es buscar, además de las causas, las soluciones. Y cuando llevas tiempo sin darte cuenta de qué es lo que no funcionaba y de pronto lo ves, empiezan las conexiones.
Se produce enronces algo mágico, nuestras percepciones cambian, nos queremos más a nosotros mismos y de repente nos sentimos con ganas de comunicarlo a todos.
La mayoría de los problemas, casi me atrevería a decir que todos, surgen por una falta de comunicación, o por una mala comunicación, bien sea con nosotros mismos o con los demás.
Si nos paramos de vez en cuando a meditar ésto, nos estaremos comunicando.