Hoy me he levantado con ganas de hacer lo que me apetezca y con quien me apetezca. Hoy tengo ganas de dedicarme a mí, que ya es hora. Y me he acordado de mi querido blog, al que desde hace un tiempo he decidido acercarme sólo cuando me sienta con ganas de aportar algo, y he decidido contarles algunas cosillas.
Especialmente este año ha sido extraño para mí y mi entorno. Puedo decir que ha sido, sobre todo, interesante. He aprendido cosas, muchas cosas, gracias a buenas y malas experiencias.
Por ejemplo, he descubierto que estoy perdiendo la vergüenza con los años, porque hay cosas que me atrevo a decir y a hacer, que simplemente, hace 5 años no me imaginaría que haría.
Intento ser más valiente, porque es un trabajo que me cuesta mucho en el terreno personal.
He notado la pérdida física de seres a los que, cuanto menos, conocía someramente; en otros casos admiraba y en otros quería. Y he compartido esa pérdida física con amigos y familia.
Algo está cambiando en mí. Miro al futuro con incertidumbre, pero no me agobia. Siento que es así porque así debe ser. Es interesante sentirse consciente de lo que nos rodea y de nuestros propios actos. Interesante y necesario.
Pero para mí este año sobre todo, ha sido un año de amigos, amigos unidos por la sangre y/o no, porque incluyo a la familia también, al igual que por supuesto a quien tiene conquistado mi corazón ahora mismo.
Me quedo con eso. Porque sé que esos, los verdaderos amigos, esos que te lo han demostrado con creces, están ahí cuando lo necesito. Y me consta que saben que me tienen a mí también cuando lo precisen. Soy muy afortunada.
¡Feliz Año Nuevo!
domingo, 28 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

