domingo 28 de diciembre de 2008

Navidades extrañas

Hoy me he levantado con ganas de hacer lo que me apetezca y con quien me apetezca. Hoy tengo ganas de dedicarme a mí, que ya es hora. Y me he acordado de mi querido blog, al que desde hace un tiempo he decidido acercarme sólo cuando me sienta con ganas de aportar algo, y he decidido contarles algunas cosillas.
Especialmente este año ha sido extraño para mí y mi entorno. Puedo decir que ha sido, sobre todo, interesante. He aprendido cosas, muchas cosas, gracias a buenas y malas experiencias.
Por ejemplo, he descubierto que estoy perdiendo la vergüenza con los años, porque hay cosas que me atrevo a decir y a hacer, que simplemente, hace 5 años no me imaginaría que haría.
Intento ser más valiente, porque es un trabajo que me cuesta mucho en el terreno personal.
He notado la pérdida física de seres a los que, cuanto menos, conocía someramente; en otros casos admiraba y en otros quería. Y he compartido esa pérdida física con amigos y familia.
Algo está cambiando en mí. Miro al futuro con incertidumbre, pero no me agobia. Siento que es así porque así debe ser. Es interesante sentirse consciente de lo que nos rodea y de nuestros propios actos. Interesante y necesario.
Pero para mí este año sobre todo, ha sido un año de amigos, amigos unidos por la sangre y/o no, porque incluyo a la familia también, al igual que por supuesto a quien tiene conquistado mi corazón ahora mismo.
Me quedo con eso. Porque sé que esos, los verdaderos amigos, esos que te lo han demostrado con creces, están ahí cuando lo necesito. Y me consta que saben que me tienen a mí también cuando lo precisen. Soy muy afortunada.
¡Feliz Año Nuevo!

lunes 27 de octubre de 2008

Pensamientos

Llevo un tiempo dándole vueltas a la cabeza, pensando en lo humano, lo terreno y lo divino. Es una sensación rara, porque me encanta tener épocas así, personalmente considero que crecemos mucho de esta forma. Pero digo que es una sensación rara porque, pese a que me gustan estos períodos, cuando no estoy en ellos a veces digo "ay, tengo que dedicarme un tiempito" y otras "tanta profundidad me va a chiflar". Es en estos últimos pensamientos en los que me río de mí misma y le resto importancia.
No sé, quizá es darle muchas vueltas a las cosas.
Hoy sólo quería decirles que me encuentro en una cierta introspección, aunque quizá no sea esa la palabra, porque me encuentro muy pendiente de todo lo que me rodea, incluyéndome a mí.
Creo que esta entrada de hoy es una forma más de pensar "en voz alta".
Saludos, bloggeros!

domingo 12 de octubre de 2008

momentos

Hubo una vez en la que escribía para otros.
Pasado el tiempo, prefiero escribir para mis adentros en forma de pensamientos en voz alta.
Escribir sólo cuando lo sientes necesario es en este momento lo justo para mí.
Llevo varios meses pensando que debía escribir en el blog, que hacía mucho que no lo hacía. Además, como la intención original fue obligarme a buscar momentos positivos en el día y transmitirlos a través de estas ondas, me sentía mal cuando no lo hacía cada día. Luego fui haciéndolo cada vez más esporádicamente.
Ahora comprendo que es importante escribir cuando es el momento, como todas las cosas. Ni antes ni después.
Algo me está cambiando en la línea que creo he estado buscando hace mucho. Sólo quería contarlo aquí, porque sé que los microcosmos que nos creamos se encuentran dentro de un macrocosmos que es el que realmente mueve el mundo y la conciencia.
Bueno, me estoy enrollando y no sé si se entiende lo que quiero decir. Me refiero a que necesito ser positiva, no sólo una vez al día, sino al menos pensar en qué manera lo he conseguido en el día a día, porque el pensamiento mueve montañas y contagiamos al resto con nuestra energía. Mejor que esa energía sea positiva, no?

domingo 25 de mayo de 2008

Sentir, ver, oír

Al pasear entre la naturaleza, si tenemos la suerte de no contar con ningún tipo de contaminación acústica, es importante estar atentos. Cualquier mínimo dato es importante dentro del gigantesco entramado. La corteza de un árbol, las más nuevas acículas que sobresalen en el extremo superior del pino, el silbido del viento rozando el pinar, ...
Cuando los pensamientos se amontonan e impiden la relajación, ni siquiera en plena naturaleza, lo mejor es dejarse llevar. Es entonces cuando los sentidos se agudizan y comienza la magia. Nos sentimos unidos, inmersos en ese gigantesco entramado del que hablo.
Pero todo depende de nosotros: si nuestro ser no quiere, no habrá magia, o habrá poca, o durará apenas nada. ¡Qué importante es el pensamiento! Puede permitirnos o impedirnos sentir, ver, oír, y un largo etcétera.
Mantengamos nuestro pensamiento a raya, para poder experimentar con todo, no sólo con una parte del todo.

martes 20 de mayo de 2008

Long long time ago

Hola amigos bloggeros!
Demasiado tiempo sin escribir nada. Lo cierto es que hace ya bastante que me apetecía retomarlo, pero podía más la desgana que otra cosa.
Cuando en nuestro interior vemos que las cosas se mueven muy rápido, a menudo no tenemos tiempo de asimilarlas, somos capaces de analizarlas mejor desde otro prisma, el prisma de dejar que pase el tiempo, el prisma de ver lo que nos ocurre en los ojos de otra persona para encontrar soluciones,...
Hoy me he dicho: qué momento más interesante estoy viviendo. No había sido capaz de verlo desde ese punto de vista, con la de veces que he dicho esa frase y por unos meses se me había olvidado.
Leí que la felicidad está en el alféizar de nuestra casa, esperando discretamente que la dejemos pasar cuando queramos. Siempre es buen momento para invitarla, no creen? Así ella podrá entrar y acomodarse adecuándose a las circunstancias, siendo una felicidad discreta o exhibicionista.
Gracias por estar ahí y compartir este momento positivo del día, bloggeros!

domingo 30 de marzo de 2008

Desconectar

En el mundo civilizado en el que nos movemos, apenas tiene cabida el tiempo, más bien, el empleo del mismo de forma que revierta en nuestra salud física y mental.
Nos metemos en una vorágine de actividades que lo único que consiguen es ocuparnos, mantener nuestra mente separada de nuestro cuerpo provocando desequilibrios de todo tipo.
Como es bastante difícil salir de la espiral, nos hemos inventado un simple y pobre consuelo: tratar de buscar alternativas que nos obliguen a desconectar por momentos de nuestra realidad cotidiana.
Este fin de semana lo he intentado, me he desconectado de mi mundo exterior para conectarme con el interior. He tratado de buscar la belleza de la naturaleza. Hoy trato de guardar la esencia de las sensaciones que se produjeron en mí fruto de ese contacto para recordarlas en los momentos más tensos.
También he sentido la maravillosa sensación de los domingueros, pero de esos que disfrutan sin ninguna prisa en casa haciendo cosas que desde hace tiempo añoraban hacer, pero que por una razón u otra no encontraban el espacio ni el tiempo para ellas.
Son simples y pobres consuelos los que nos inventamos para desconectar, sí, lo sé.
Pero, ¿no creen que todo lo que nos sirva para mejorar es lo suficientemente importante para cada uno de nosotros y por ello debemos perseguirlo?

domingo 23 de marzo de 2008

serpositivounavezaldia

boomp3.com