Desde hace unos días me he estado fijando detenidamente en las impresiones que me han ofrecido diversas situaciones en las que de una forma u otra me he visto implicada.
Por ejemplo, tuve la oportunidad de asistir a un concierto de Goran Bregovic y su banda. Tras darle muchas vueltas al asunto, no he hecho más que llegar a la misma conclusión, idea que me vino a la mente desde que estaba en el auditorio: ¡qué poder ejerce la música sobre el cuerpo, la mente y el alma! Sólo puedo comentar ésto acerca del concierto.
Otro ejemplo: qué diferentes interpretaciones podemos hacer de un mismo hecho, dependiendo del grado de implicación tengamos en el mismo. Simplemente un escrito, un cuento, un cúmulo de circunstancias, pueden crear una impresión diferente según la persona que lo perciba.
Es posible que alguno de ustedes se pregunte qué relación tienen las "impresiones" con lo positivo que nos pase en el día. Pues mucha. Con el mero hecho de permitirnos el lujo de ahondar en nosotros mismos para buscar algo positivo de ello, ya nos podemos sentir mejor.
Ni una impresión ni otra estarán por encima. Sólo estarán, y por eso enriquecerán nuestras experiencias.
domingo, 24 de febrero de 2008
domingo, 17 de febrero de 2008
viernes, 15 de febrero de 2008
Comprobaciones energéticas
Hola a todos!
Tras este lapsus de tiempo en el que no hemos mantenido el contacto, decirles que lo que más me ha gustado de estos días es poder comprobar que es muy importante fijarnos en el ambiente que creamos a nuestro alrededor a través de la energía que desprendemos. Les explico:
De un tiempo a esta parte, uno de los ambientes en los que me desenvuelvo, ha ido cambiando. Todo ha sido fruto de una iniciativa, que quizá (nunca lo sabremos) se haya producido contagiada por más energía del mismo tipo irradiada por otras personas. No sé si se me entiende bien lo que quiero decir, pero me refiero a que si una sola persona piensa y actúa de una forma determinada, al cabo de un tiempo, el ambiente que le rodea se ve contagiado por esa persona. Es más, creo que pasa con todo tipo de personalidades, no sólo con aquellas que puedan captar la atención de los demás con más facilidad.
¿Acaso no nos sucede en casa, que a veces llegamos con un humor determinado y dependiendo del humor del otro, nos contagiamos y acabamos desprendiendo ambos el mismo tipo de energía?
Toda esta reflexión me la he estado haciendo últimamente, y además con la idea de hacérsela llegar a ustedes, fieles bloggeros, para llegar a la conclusión de que me ha sorprendido comprobar que al menos uno de los ambientes que frecuento, como dije anteriormente, se está contagiando de energía positiva, es más, más de una persona me ha dicho abiertamente que debemos buscar algo positivo en qué pensar cada día.
Y lo más flipante de todo: ¡NO CONOCÍAN LA EXISTENCIA DE MI BLOG, NI SIQUIERA LO SABEN AÚN!
Seamos positivos una vez al día, amigos, merece la pena.
Tras este lapsus de tiempo en el que no hemos mantenido el contacto, decirles que lo que más me ha gustado de estos días es poder comprobar que es muy importante fijarnos en el ambiente que creamos a nuestro alrededor a través de la energía que desprendemos. Les explico:
De un tiempo a esta parte, uno de los ambientes en los que me desenvuelvo, ha ido cambiando. Todo ha sido fruto de una iniciativa, que quizá (nunca lo sabremos) se haya producido contagiada por más energía del mismo tipo irradiada por otras personas. No sé si se me entiende bien lo que quiero decir, pero me refiero a que si una sola persona piensa y actúa de una forma determinada, al cabo de un tiempo, el ambiente que le rodea se ve contagiado por esa persona. Es más, creo que pasa con todo tipo de personalidades, no sólo con aquellas que puedan captar la atención de los demás con más facilidad.
¿Acaso no nos sucede en casa, que a veces llegamos con un humor determinado y dependiendo del humor del otro, nos contagiamos y acabamos desprendiendo ambos el mismo tipo de energía?
Toda esta reflexión me la he estado haciendo últimamente, y además con la idea de hacérsela llegar a ustedes, fieles bloggeros, para llegar a la conclusión de que me ha sorprendido comprobar que al menos uno de los ambientes que frecuento, como dije anteriormente, se está contagiando de energía positiva, es más, más de una persona me ha dicho abiertamente que debemos buscar algo positivo en qué pensar cada día.
Y lo más flipante de todo: ¡NO CONOCÍAN LA EXISTENCIA DE MI BLOG, NI SIQUIERA LO SABEN AÚN!
Seamos positivos una vez al día, amigos, merece la pena.
viernes, 8 de febrero de 2008
Aniversarios
El otro día fue otro de esos muy lindos y tiernos. Celebré, eso sí, de forma muy particular e individual, un aniversario muy especial. Días como esos son muy importantes para nosotros. Si se trata de aniversarios positivos o negativos, siempre está en nuestra mano hacer de ellos algo especial, fuera de lo cotidiano. Y ese tipo de retos me encanta, porque activa mi lado creativo y comienzo a elucubrar mil formas de emplear el día para conseguir recordarlo cuando pasen los años. ¡Me da una sensación de que estoy viva que me encanta!
Aprovechamos en días así para mirar atrás, ver cómo han cambiado las cosas, cómo hemos cambiado nosotros, para bien o para mal. Pero, en cualquier caso, aprendemos de esa experiencia que nos van dando los años.
Creo que siempre debemos utilizar fechas tan señaladas como pueda ser un aniversario para crecer como personas y tratar de mejorar, y así sentirnos a gusto con nosotros mismos, ¿no creen?
Aprovechamos en días así para mirar atrás, ver cómo han cambiado las cosas, cómo hemos cambiado nosotros, para bien o para mal. Pero, en cualquier caso, aprendemos de esa experiencia que nos van dando los años.
Creo que siempre debemos utilizar fechas tan señaladas como pueda ser un aniversario para crecer como personas y tratar de mejorar, y así sentirnos a gusto con nosotros mismos, ¿no creen?
Arte
¡Saludos desde tierras catalanas!
Una vez más inicio una visita a esta tierra que, desde que he tenido la oportunidad de conocerla, me ha brindado mucha cultura y experiencias interesantes.
Lo mejor de este día ha sido poder permitirme el lujo de visitar por segunda vez un museo genial, adentrarme por unos minutos en el siglo XIV y sentirme muy pequeña ante la inmensidad del gótico, poder pasear por callejuelas con total tranquilidad, sin necesidad de mirar un reloj, en definitiva, sentirme como una turista. Pero no una turista cualquiera, sino esa que se deja sorprender por cualquier cosa que le pueda ofrecer la visita. Es maravillosa la sensación. Desgraciadamente, hacía mucho que no me sentía una turista así, porque suelo programar todo lo que hago, hasta los viajes. Ya se sabe, generalmente el presupuesto no da para poder estar visitando un lugar todo el tiempo que quisiéramos y llenamos nuestro cuaderno de viajes con visitas y realmente no disfrutamos de ellas. Esta vez, afortunadamente, ha sido distinto, sin necesidad de planear mucho.
Y si encima añadimos que estuve en compañía de alguien que sabe encontrar arte hasta en el sitio más recóndito e inesperado dada su naturaleza artística, pues imagínense qué afortunada me he sentido.
Espero poder contarles experiencias tan lindas muchas, muchas veces.
Permítanse ustedes también el lujo de dejarse sorprender, de buscar arte hasta en lo más cotidiano y verán qué bien sienta.
Una vez más inicio una visita a esta tierra que, desde que he tenido la oportunidad de conocerla, me ha brindado mucha cultura y experiencias interesantes.
Lo mejor de este día ha sido poder permitirme el lujo de visitar por segunda vez un museo genial, adentrarme por unos minutos en el siglo XIV y sentirme muy pequeña ante la inmensidad del gótico, poder pasear por callejuelas con total tranquilidad, sin necesidad de mirar un reloj, en definitiva, sentirme como una turista. Pero no una turista cualquiera, sino esa que se deja sorprender por cualquier cosa que le pueda ofrecer la visita. Es maravillosa la sensación. Desgraciadamente, hacía mucho que no me sentía una turista así, porque suelo programar todo lo que hago, hasta los viajes. Ya se sabe, generalmente el presupuesto no da para poder estar visitando un lugar todo el tiempo que quisiéramos y llenamos nuestro cuaderno de viajes con visitas y realmente no disfrutamos de ellas. Esta vez, afortunadamente, ha sido distinto, sin necesidad de planear mucho.
Y si encima añadimos que estuve en compañía de alguien que sabe encontrar arte hasta en el sitio más recóndito e inesperado dada su naturaleza artística, pues imagínense qué afortunada me he sentido.
Espero poder contarles experiencias tan lindas muchas, muchas veces.
Permítanse ustedes también el lujo de dejarse sorprender, de buscar arte hasta en lo más cotidiano y verán qué bien sienta.
viernes, 1 de febrero de 2008
Fin de semana
Después de una semana intensa y bastante agotadora, mi aportación al blog es la mejor noticia que tengo para el día: ¡por fin es viernes!
Nos espera un maravilloso fin de semana por delante. Siempre dependerá de nosotros cómo queramos que sea.
A los carnavaleros, ¡Feliz Carnaval! y al resto, aporten una sonrisa o una media sonrisa (como la de Buda) cada día y verán que todo se ve diferente, al menos por un instante. Y un instante, en determinados momentos de nuestra vida, es crucial.
¡Vivan, vivan!
Nos espera un maravilloso fin de semana por delante. Siempre dependerá de nosotros cómo queramos que sea.
A los carnavaleros, ¡Feliz Carnaval! y al resto, aporten una sonrisa o una media sonrisa (como la de Buda) cada día y verán que todo se ve diferente, al menos por un instante. Y un instante, en determinados momentos de nuestra vida, es crucial.
¡Vivan, vivan!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

