domingo, 25 de noviembre de 2007

Amor

Hola de nuevo!
El día de hoy ha sido buenísimo también. En días como éste doy gracias por lo afortunada que soy teniendo al menos algo positivo que recordar una vez al día. Y seguro que a ustedes les pasa igual, no creen?
Podríamos hacer una cosa, me podrían contar algo positivo ustedes, lectores, al menos de vez en cuando, que sé que me leen. Venga, atrévanse. Es una medicina para el alma, créanme.
Bueno, al grano:
Hoy hemos acudido a la boda de unos amigos. Imagínense los sentimientos. Más de uno de ustedes sabe qué se siente cuando ves a un/a amigo/a casarse. Y si encima te encuentras como si estuvieras en familia, tanto en la ceremonia como en la celebración, mejor que mejor.
Pero, aparte de toda la celebración, que es donde te encuentras ya sin presiones de ningún tipo, me gustaría destacar momentos que realmente son importantes:
Gestos, caricias, abrazos, sonrisas, todas cómplices, entre amigos, entre parejas, lágrimas contenidas de emoción, amor, mucho amor condensado en energía. Seguro que si se pudiera ver en colores la cantidad de energía "amorosa" contenida en aquel lugar, sería capaz de romper el arco iris por la intensidad de su gama de colores.
Ya me gustaría a mí sentirme tan especial como los novios en cualquier situación un poquito tan bella como esa.
¡Vivan los novios y que duren lo que tengan que durar! Carpe diem.

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