¿Cómo va todo?
Antes les escribí una entrada adelantándoles sobre ésta.
El día de hoy ha tenido momentos entrañables y variados, pero sobre todo llenos de amor y cariño.
Hoy unos compañeros de trabajo de entre los que casi el 100% puedo considerar amigos, nos hemos reunido para hacer un ensayo muy particular. ¿Un domingo? supongo que se preguntan. Pues sí, es que no encontrábamos el momento preciso.
Otra compañera se casa y hemos querido regalarle una canción. Ha sido muy bonito, encima nos hemos divertido mucho y hemos comido bastante. Cualquier excusa es buena para una buena comida. A barriga llena corazón alegre, como dice el refrán.
Momentos como éstos deberían repetirse más a menudo. Hacen que conozcamos a los que te suelen rodear muchas horas a la semana desde otro punto de vista. Si te paras a pensar es muy triste darse cuenta de que apenas conoces a personas con las que compartes más horas semanales que con la propia pareja con la que estás, pero es la verdad. Afortunadamente, en el trabajo en el que nos desenvolvemos debemos trabajar con sentimientos y vivencias, aspecto que obliga a conocer mejor al otro. Encima, si eres lo suficientemente inteligente, eres capaz de meterte en la piel del otro y comprender su entorno, aquel del que formas parte.
Aprovechemos estos momentos y saquémoles jugo al máximo. Quién sabe cuando tendremos la oportunidad de repetir momentos tan singulares.
lunes, 12 de noviembre de 2007
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1 comentario:
AAAAHHHHGGGG todavía estoy lleno de las comilonas... dios mío, qué más me queda por ver, por favor? jajaja...
Señores, anímense a comentar cosas en los blogs... que no quede nuestro paso por el mundo así ciego y mudo...
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