El día de hoy ha transcurrido entre ciudades. Sí, entre ciudades. Ahora me encuentro escribiendo fuera de mi islita, hace unas horas que he llegado y la primera sensación ha sido sentir el frío en la piel. No en un sentido figurado sino tal cual. ¡INVIERNO DE GOLPE! Hace unas horas escasas en camiseta sin mangas y de repente bufanda, guantes y abrigo.
Qué magia tienen los medios de transporte. Consiguen con una velocidad pasmosa llevarnos a cualquier parte como si de un sueño se tratase. Es estupendo.
Debo reconocer que no me gusta la sensación de frío en ninguno de sus significados, pero está bien de vez en cuando sentir que las estaciones están ahí para que todos podamos disfrutar de ellas en su máxima expresión. Son geniales, no creen?
viernes, 16 de noviembre de 2007
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2 comentarios:
Hermana en la fe!!
Qué casualidad tan grande!! yo también he viajado hoy. Y he pasado de un lugar cálido a un lugar frío, qué casualidad!!
Quien sabe si nos encontramos.
Ya nos contarás tus aventuras en esos lugares que visitas.
Saludos desde el convento!!
Paz para todos!!
están bonitas las dos... lo de viajar tan lejos a una velocidad pasmosa no te digo na... ojalá me pudiera ir yo tb con ustedes, pero como no puede ser, sólo me resta
ENVIDIARLAS (sanamente)
jajaja... ehem ehem...
y que no les pase na con el frío eh? hasta eso se les envidia carajo...
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