martes, 11 de diciembre de 2007

Serenidad

Me he alegrado mucho hoy al preguntar a tres personas cómo se encontraban. Puede parecer una pregunta de compromiso, de hecho lo es en muchas ocasiones, pero al menos esta vez, nada más lejos de mi intención.
Cuando te preocupas por la evolución de alguien que en algún momento no se ha encontrado bien, ya fuera física o psíquicamente, y ves en su mirada honestidad, no hace falta ni que abran la boca, sus ojos lo dicen todo. Si encima esa respuesta es satisfactoria, mejor aún. Y muchas veces no hace falta que la respuesta sea buena para saber que la cosa camina. Ayer me dijeron una frase: "el camino es el destino". Y es cierto, no tenemos por qué estar bien ni sentirnos bien. Lo importante es que vayamos hacia delante, que no nos estanquemos mucho tiempo en nada (un poco a veces es necesario, pero no demasiado). Mientras caminemos sabremos que estamos vivos, que es de lo que se trata.
Pues sí, es eso. Cuando nuestro gesto está lleno de serenidad es porque la cosa, como mínimo, marcha.
Busquemos cada día esa mirada en una persona, que transmitir es muy importante, nos contagia y nos hace seguir caminando.

No hay comentarios: