A veces nos encontramos viviendo experiencias de las que no sabemos muy bien cómo salir, nos encontramos atrapados en nosotros mismos. El detonante puede ser lo más mínimo. Nos damos cuenta de que nuestros secretos más hondos, se encuentran ahí, aquellos de los que pensábamos habernos librado.
Forman parte de nuestra sombra. Nunca se van porque se encuentran integrados en nuestro ser. Cuando somos capaces de entender ésto, vemos que o nos reconciliamos con la sombra para intentar llevarla mejor, o nos perseguirá toda nuestra vida.
Es entonces, al percatarnos de que hay una forma de convivir con ella, cuando nos empezamos a despertar de un largo letargo, como si de un mal sueño se tratara. Comenzamos un proceso largo, pero hacia el que no debe existir marcha atrás y las cosas comienzan a suavizarse.
Lo mejor de este día ha sido recordar que sigo caminando hacia delante, lento pero seguro.
domingo, 27 de enero de 2008
viernes, 25 de enero de 2008
Vuelta a la normalidad
Hoy ha sido un día de reencuentros. Me he reencontrado conmigo misma y con el agua, ese medio natural en el que me siento como pez en el agua, valga la redundancia. Muchas veces me he preguntado porqué necesito tanto sentir el agua en mi piel, en mi cuerpo. Y siempre llego a la conclusión de que probablemente es debido a mi relación directa con ella desde que nací, prácticamente. Si encima añadimos que me encuentro rodeada de agua por todas partes, más aún.
Llevo unos cuantos días reflexionando sobre mí misma, sintiendo un desasosiego al que no estaba acostumbrada, teniendo reacciones inesperadas teniendo en cuenta mi personalidad.
Pero ha sido sumergirme en el agua y sentir cómo todo se desvanecía, cómo volvía a sentirme tan a gusto como antes.
Lo importante es conocer qué es lo que nos hace sentir bien y buscarlo a toda costa, sobre todo cuando necesitamos una vía de escape, como dice mi hermana.
Llevo unos cuantos días reflexionando sobre mí misma, sintiendo un desasosiego al que no estaba acostumbrada, teniendo reacciones inesperadas teniendo en cuenta mi personalidad.
Pero ha sido sumergirme en el agua y sentir cómo todo se desvanecía, cómo volvía a sentirme tan a gusto como antes.
Lo importante es conocer qué es lo que nos hace sentir bien y buscarlo a toda costa, sobre todo cuando necesitamos una vía de escape, como dice mi hermana.
martes, 22 de enero de 2008
Lo mejor son los detalles
Un día como hoy ha tenido cosas inmensamente buenas, seguro que si te paras a pensar, más de las que creías.
Resulta especialmente gratificante pensar durante el día en aquellas cosas bonitas que nos hayan podido pasar, con la ilusión de contarlas de alguna manera, para contagiar a todos aquellos que tenemos cerca, a través de las redes, en nuestro entorno físico, etc.
De veras, les animo a intentarlo, a poner de su parte y escribirlo en una libretita, como si es una sola palabra, algo que nos haga recordar lo bueno de algún momento del día. Y si tienen la maravillosa suerte de poder contarlo a alguien, pues háganlo. Les hará mucho bien a todos.
Hoy gracias a una actitud he entrado en mi hogar con una inmensa sonrisa de oreja a oreja, de esas que no puedes quitarte y que hasta te duele la boca por ello. ¡Bendito dolor!
También me he sentido útil, intentando ayudar al que lo necesitaba, de la mejor forma que podía, pese a mi espesura mental del día.
Y encima pude comprobar una vez más que hay personas a las que le agrada leer lo que escribo.
¿Ven? Todos son detalles, grandes, pequeños, da igual, porque tendrán el tamaño que nosotros queramos darles. Lo que realmente importa es que la vida está llena de detalles que se nos escapan de las manos con una facilidad pasmosa. Por eso debemos mantenernos siempre alerta y expectantes hacia lo bueno que nos pueda brindar.
Todo lo que nos sucede es bueno. Sólo depende del lado del que queramos observarlo.
Resulta especialmente gratificante pensar durante el día en aquellas cosas bonitas que nos hayan podido pasar, con la ilusión de contarlas de alguna manera, para contagiar a todos aquellos que tenemos cerca, a través de las redes, en nuestro entorno físico, etc.
De veras, les animo a intentarlo, a poner de su parte y escribirlo en una libretita, como si es una sola palabra, algo que nos haga recordar lo bueno de algún momento del día. Y si tienen la maravillosa suerte de poder contarlo a alguien, pues háganlo. Les hará mucho bien a todos.
Hoy gracias a una actitud he entrado en mi hogar con una inmensa sonrisa de oreja a oreja, de esas que no puedes quitarte y que hasta te duele la boca por ello. ¡Bendito dolor!
También me he sentido útil, intentando ayudar al que lo necesitaba, de la mejor forma que podía, pese a mi espesura mental del día.
Y encima pude comprobar una vez más que hay personas a las que le agrada leer lo que escribo.
¿Ven? Todos son detalles, grandes, pequeños, da igual, porque tendrán el tamaño que nosotros queramos darles. Lo que realmente importa es que la vida está llena de detalles que se nos escapan de las manos con una facilidad pasmosa. Por eso debemos mantenernos siempre alerta y expectantes hacia lo bueno que nos pueda brindar.
Todo lo que nos sucede es bueno. Sólo depende del lado del que queramos observarlo.
momentos mágicos
En ocasiones nos ocurre que cuando planeamos cosas con tiempo de antelación algo sucede en el último momento y se chafa parte del plan o el plan completo. Supongo que esa es una de las razones por las que muchas personas optan por no contar sucesos más o menos importantes en sus vidas hasta que no hay posibilidad de que se estropee.
Estos días atrás he contado con momentos mágicos que había planeado, pero sinceramente, no esperaba que todo sucediera tan bien como pasó. Dicen que la excepción cumple la regla, ¿no? Pues este es un ejemplo de ello.
Cuando cuento con la maravillosa suerte de disfrutar de lo que más me importa en una etapa determinada de mi vida, cuando puedo hacer partícipes a los que realmente me importan de ello, cuando las cosas dan un giro inesperado por una simple apreciación, por un simple comentario, cuando fallo, rectifico y noto que mi actitud puede influir más de lo que pretendo o espero, es cuando me doy cuenta de que estoy viva, de que si las cosas no fueran así serían demasiado aburridas.
¡Lo fácil y difícil que es darle la vuelta a la tortilla y hacernos sentir mejor mutuamente! Eso sí, todo depende de nosotros mismos, de si realmente queremos o no conseguir darle la vuelta y crear momentos mágicos para evitar que la vida sea monótona y aburrida.
Estos días atrás he contado con momentos mágicos que había planeado, pero sinceramente, no esperaba que todo sucediera tan bien como pasó. Dicen que la excepción cumple la regla, ¿no? Pues este es un ejemplo de ello.
Cuando cuento con la maravillosa suerte de disfrutar de lo que más me importa en una etapa determinada de mi vida, cuando puedo hacer partícipes a los que realmente me importan de ello, cuando las cosas dan un giro inesperado por una simple apreciación, por un simple comentario, cuando fallo, rectifico y noto que mi actitud puede influir más de lo que pretendo o espero, es cuando me doy cuenta de que estoy viva, de que si las cosas no fueran así serían demasiado aburridas.
¡Lo fácil y difícil que es darle la vuelta a la tortilla y hacernos sentir mejor mutuamente! Eso sí, todo depende de nosotros mismos, de si realmente queremos o no conseguir darle la vuelta y crear momentos mágicos para evitar que la vida sea monótona y aburrida.
miércoles, 16 de enero de 2008
Algunos días sin "vernos"
¡Hola hola!
Qué, ¿se habían creído que por fin se habían librado de mí, no? Pues se equivocan. La verdad es que los líos en los que me meto a veces son algo agobiantes y una, al llegar la noche lo único que quiere es coger la cama calentita en las largas noches de invierno, que para mí, cada vez son más cortas. ¡Apenas tengo tiempo de nada, ni de día ni de noche!
En fin, habrá que saber aprovechar el tiempo al máximo y emplearlo en lo realmente prioritario, sobre todo disfrutando del mismo.
Bueno, hoy sólo les quería comentar dos cosas muy importantes que me han sucedido:
Pues bien, resulta que estos días atrás he experimentado una serie de sentimientos que nunca pensé que sentiría según mis circunstancias actuales. Me refiero a sentimientos muy positivos, sin entrar en detalles. Imaginen lo que quieran y si se animan, atrévanse a contarme a qué creen que me refiero. Lo cierto es que considero que explicar más no hace falta. El hecho es ese y me parece que cualquier persona que alguna vez haya pasado por experimentar sentimientos positivos que nunca creyó que sentiría puede entenderme, sea la situación que sea. Me considero, una vez más, muy afortunada.
Y la segunda es que el día de hoy no ha sido especialmente positivo, pero sí es cierto que ha habido algunas lucecitas que me lo han hecho más llevadero, ¿y saben qué? lo mejor de todo es que había personas que me necesitaban y he sido capaz de brindarles mi ayuda, aunque fuera mínima, y les ha servido. En días como hoy me sorprendo de poder contar con la suficiente entereza para remontar e intentar pasarlo lo mejor posible.
Tiene mucho que ver el hecho de que haya comenzado a escribir en este blog desde hace unos meses. Por ejemplo hoy sabía que fuera como fuera debía contarles ésto. Sería una forma estupenda de terminar el día. Regalarnos mutuamente una sonrisa, ¿no es cierto?
¡Gracias por estar ahí, amigos!
Qué, ¿se habían creído que por fin se habían librado de mí, no? Pues se equivocan. La verdad es que los líos en los que me meto a veces son algo agobiantes y una, al llegar la noche lo único que quiere es coger la cama calentita en las largas noches de invierno, que para mí, cada vez son más cortas. ¡Apenas tengo tiempo de nada, ni de día ni de noche!
En fin, habrá que saber aprovechar el tiempo al máximo y emplearlo en lo realmente prioritario, sobre todo disfrutando del mismo.
Bueno, hoy sólo les quería comentar dos cosas muy importantes que me han sucedido:
Pues bien, resulta que estos días atrás he experimentado una serie de sentimientos que nunca pensé que sentiría según mis circunstancias actuales. Me refiero a sentimientos muy positivos, sin entrar en detalles. Imaginen lo que quieran y si se animan, atrévanse a contarme a qué creen que me refiero. Lo cierto es que considero que explicar más no hace falta. El hecho es ese y me parece que cualquier persona que alguna vez haya pasado por experimentar sentimientos positivos que nunca creyó que sentiría puede entenderme, sea la situación que sea. Me considero, una vez más, muy afortunada.
Y la segunda es que el día de hoy no ha sido especialmente positivo, pero sí es cierto que ha habido algunas lucecitas que me lo han hecho más llevadero, ¿y saben qué? lo mejor de todo es que había personas que me necesitaban y he sido capaz de brindarles mi ayuda, aunque fuera mínima, y les ha servido. En días como hoy me sorprendo de poder contar con la suficiente entereza para remontar e intentar pasarlo lo mejor posible.
Tiene mucho que ver el hecho de que haya comenzado a escribir en este blog desde hace unos meses. Por ejemplo hoy sabía que fuera como fuera debía contarles ésto. Sería una forma estupenda de terminar el día. Regalarnos mutuamente una sonrisa, ¿no es cierto?
¡Gracias por estar ahí, amigos!
miércoles, 9 de enero de 2008
Mantener la magia
Hola a todos.
Lo mejor de estos días ha sido intentar bajo todos los medios mantener al menos un poquito de la magia acumulada antes y durante el día de Reyes en todo lo que me rodeaba y tratar de contagiarlo.
Al llegar al trabajo he buscado en las caras y los ojos de los niños la ingenuidad que vamos olvidando conforme pasan los años. Sus caras son tan expresivas que consiguen contagiarnos a todos con sólo una mirada.
En casa igual. Hemos reservado al menos un ratito para poder disfrutarnos y hacer todo lo más divertido posible. Hemos intentado volver rápido a casa para seguir disfrutando de los regalos y de nosotros como los mejores regalos.
Trataremos de continuar en la misma línea. Y aguantaremos lo que el cuerpo nos pida. Muchas veces las situaciones nos hacen cambiar nuestra forma de actuar, pero lo que ahora puede llamarse "magia" mañana puede transformarse en "positividad", o en energía global, o en lo que sea, porque "nada se destruye, todo se transforma", ¿no creen?
Lo mejor de estos días ha sido intentar bajo todos los medios mantener al menos un poquito de la magia acumulada antes y durante el día de Reyes en todo lo que me rodeaba y tratar de contagiarlo.
Al llegar al trabajo he buscado en las caras y los ojos de los niños la ingenuidad que vamos olvidando conforme pasan los años. Sus caras son tan expresivas que consiguen contagiarnos a todos con sólo una mirada.
En casa igual. Hemos reservado al menos un ratito para poder disfrutarnos y hacer todo lo más divertido posible. Hemos intentado volver rápido a casa para seguir disfrutando de los regalos y de nosotros como los mejores regalos.
Trataremos de continuar en la misma línea. Y aguantaremos lo que el cuerpo nos pida. Muchas veces las situaciones nos hacen cambiar nuestra forma de actuar, pero lo que ahora puede llamarse "magia" mañana puede transformarse en "positividad", o en energía global, o en lo que sea, porque "nada se destruye, todo se transforma", ¿no creen?
martes, 8 de enero de 2008
¡Qué importante es dar!
Muchas veces he oído decir que es más bonito dar que recibir y muchas veces he estado de acuerdo con tal afirmación, y sigo estándolo.
Aún hoy nos quedaban personas a las que entregar regalos de estas fiestas y lo hemos hecho. Estuve fijándome especialmente en la cara que ponían en los momentos previos a saber de qué regalo se trataba, así como del momento de abrirlo y de los momentos posteriores, aquellos en los que de verdad compruebas si has acertado o no con el presente.
En nuestro caso tuvimos suerte y ha sido un éxito, ¡gracias a los dioses, o a Dios!
Personalmente creo que es mucho más bonito el hecho de currarse qué regalar, imaginándonos a la persona que lo utilizará y el provecho que le pueda sacar, e incluso viendo mentalmente las reacciones ante la sorpresa. ¿No creen que hay mucha magia en ello?
Ah, y una cosa más, hoy en las noticias dijeron que pese a que eran muchos los muertos en la carretera este año por las vacaciones que hoy terminan, el día 5 de enero no hubo ninguno.
¿Quién dijo que los Reyes Magos no existían?
Aún hoy nos quedaban personas a las que entregar regalos de estas fiestas y lo hemos hecho. Estuve fijándome especialmente en la cara que ponían en los momentos previos a saber de qué regalo se trataba, así como del momento de abrirlo y de los momentos posteriores, aquellos en los que de verdad compruebas si has acertado o no con el presente.
En nuestro caso tuvimos suerte y ha sido un éxito, ¡gracias a los dioses, o a Dios!
Personalmente creo que es mucho más bonito el hecho de currarse qué regalar, imaginándonos a la persona que lo utilizará y el provecho que le pueda sacar, e incluso viendo mentalmente las reacciones ante la sorpresa. ¿No creen que hay mucha magia en ello?
Ah, y una cosa más, hoy en las noticias dijeron que pese a que eran muchos los muertos en la carretera este año por las vacaciones que hoy terminan, el día 5 de enero no hubo ninguno.
¿Quién dijo que los Reyes Magos no existían?
domingo, 6 de enero de 2008
Recuerdos de la infancia
¿Qué tal están? ¿Los Reyes les han traido todo lo que esperaban? Seguro que sí, porque todas las personas que leen este blog son buena gente.
¿Recuerdan lo nerviosos que nos poníamos cuando éramos pequeños la noche de Reyes o la de Nochebuena en otras latitudes? Nos acostábamos pensando que debíamos dormirnos pronto porque si no no venían ni nos dejaban nada, pero lo cierto es que no podíamos dormir de los nervios a ver si podíamos verlos sin que se dieran cuenta o pensando si nos traerían todo lo que habíamos pedido.
Algunos de nosotros nos levantábamos de madrugada procurando no hacer ni un ruido para no despertar a los padres para ver si ya nos habían dejado los regalos. Otros se escondían en el baño recopilando aquellos regalos que eran suyos y sin abrirlos trataban de imaginar qué podían ser.
Luego nos levantábamos desde el alba y despertábamos a toda la familia dando gritos histéricos de ilusión porque era por fin de día y había que levantarse a ver los juguetes.
Épocas nostálgicas, mágicas y muy especiales en las que todo estaba rodeado de fantasía.
Pues que sepan que a mí me ha pasado lo mismo este año, después de muchos años en los que sí, tenía algo de ilusión, pero no la misma de aquellas fechas.
Lo mío ha sido diferente esta vez, pero los sentimientos fueron iguales. Me despertaron a grito limpio, con churros y chocolate y me hicieron levantarme sin apenas haber dormido 5 horas por haber estado ayudando a los Reyes en su ardua tarea durante la noche. Abrimos los regalos y las cartas que los Reyes nos habían escrito en respuesta de la que les enviamos y pude comprobar cómo la magia existe, los Reyes existen y existirán siempre que haya un espíritu infantil que los alimente. Ni por asomo pude imaginar que me regalarían lo que me dieron y fue entonces cuando vi la auntenticidad de esos maravillosos magos.
Me he pasado todo el día como una niña pequeña, tratando de contagiarlo a toda la familia y amigos a los que he visto.
Ha sido muy bonito. Les animo a creer si ya han perdido la ilusión, porque el más mínimo detalle puede hacernos recuperarla.
¿Recuerdan lo nerviosos que nos poníamos cuando éramos pequeños la noche de Reyes o la de Nochebuena en otras latitudes? Nos acostábamos pensando que debíamos dormirnos pronto porque si no no venían ni nos dejaban nada, pero lo cierto es que no podíamos dormir de los nervios a ver si podíamos verlos sin que se dieran cuenta o pensando si nos traerían todo lo que habíamos pedido.
Algunos de nosotros nos levantábamos de madrugada procurando no hacer ni un ruido para no despertar a los padres para ver si ya nos habían dejado los regalos. Otros se escondían en el baño recopilando aquellos regalos que eran suyos y sin abrirlos trataban de imaginar qué podían ser.
Luego nos levantábamos desde el alba y despertábamos a toda la familia dando gritos histéricos de ilusión porque era por fin de día y había que levantarse a ver los juguetes.
Épocas nostálgicas, mágicas y muy especiales en las que todo estaba rodeado de fantasía.
Pues que sepan que a mí me ha pasado lo mismo este año, después de muchos años en los que sí, tenía algo de ilusión, pero no la misma de aquellas fechas.
Lo mío ha sido diferente esta vez, pero los sentimientos fueron iguales. Me despertaron a grito limpio, con churros y chocolate y me hicieron levantarme sin apenas haber dormido 5 horas por haber estado ayudando a los Reyes en su ardua tarea durante la noche. Abrimos los regalos y las cartas que los Reyes nos habían escrito en respuesta de la que les enviamos y pude comprobar cómo la magia existe, los Reyes existen y existirán siempre que haya un espíritu infantil que los alimente. Ni por asomo pude imaginar que me regalarían lo que me dieron y fue entonces cuando vi la auntenticidad de esos maravillosos magos.
Me he pasado todo el día como una niña pequeña, tratando de contagiarlo a toda la familia y amigos a los que he visto.
Ha sido muy bonito. Les animo a creer si ya han perdido la ilusión, porque el más mínimo detalle puede hacernos recuperarla.
Ilusiones
Noche de Reyes, noche de ilusiones.
Por si hay alguien de los que lee que no conoce esta tradición española les explico brevemente que después del Nacimiento del Niño Jesús, creencia cristiana católica, existe la tradición de celebrar la llegada de los Tres Reyes Magos de Oriente, los cuales le ofrecieron Oro, Incienso y Mirra al Niño. Actualmente, estos Reyes, al ser magos, durante toda la noche del 5 de enero visitan las casas de todos los niños y niñas y les dejan los regalos que los/las niños/as les hayan escrito en una carta y les hayan dado personalmente en una cabalgata celebrada en su honor este día o a los "pajes" reales en días anteriores.
Es una tradición bastante parecida a Santa Claus o Papá Noel, pero según la creencia cristiana católica.
Y ahora volviendo a lo nuestro, los dos días anteriores no les he contado nada, pero no por nada especial. Simplemente porque estaba muy liada y cansada para escribir al final del día.
Sin embargo, anoté lo más importante de cada día para hacérselos llegar ahora, junto con la memoria del día de hoy. Ahí va:
Antes de ayer, tuve un día maravilloso de principio a fin. Pude acudir con mi hermana a una exposición de Paul Klee increíble, pudimos vernos un ratito, admirar el arte y sentirnos un poquito más cerca de él, darnos cuenta de lo inundadas que nos encontramos de arte en nuestro ambiente.
También preparé un regalo muy especial para mi hermano, pues aquel era un día en el que tenía que darle sus regalos de Reyes, por situaciones que a veces se nos escapan de las manos. Fue una velada estupenda, corta pero estupenda. Se podían casi palpar los sentimientos de amor familiar. ¡Qué afortunados somos al fin!
Al día siguiente también disfruté de momentos especiales: mi padre y yo nos vimos enfrascados en unas peripecias que no se nos olvidarán en la vida, muy simpáticas, un poco a lo Berlanga, jeje.
Preparé además otro de mis regalos especiales y finalmente acudí con la persona con la que comparto mi vida a una reunión de amigos en la que lo pasamos genial, nos reímos un montón y de nuevo pudimos comprobar cómo parece que no pasa el tiempo entre nuestras amistades.
Y bueno, el día de hoy ha sido muy intenso, marcado por la sensibilidad a flor de piel.
He de revelarles que este año no he estado tan navideña como antes, por muchas circunstancias, pero el día de hoy, esa persona que convive conmigo se ha desvivido por hacerme recuperar la ilusión y lo ha conseguido. Puede sentirse muy orgulloso de ser como es y de ser capaz de contagiarlo a los que tienen la gran suerte de conocerlo. Llevo tres horas ultimando detalles para ayudar a los Reyes Magos de Oriente en su ardua tarea de esta noche. Espero estar a su altura y recibir lo que le he pedido en mi carta.
Bueno, y a todos ustedes les deseo que los Tres Reyes les concedan la gran mayoría de lo que han pedido, eso sí, si se han portado bien.
Pero sobre todo, observen las caras de los niños y traten de buscar en vuestro interior esas caras para recuperarlas al menos por un segundo cada día, que la inocencia y la ilusión son muy necesarios en este mundo que nos ha tocado vivir.
¡FELICES REYES A TODOS!
Por si hay alguien de los que lee que no conoce esta tradición española les explico brevemente que después del Nacimiento del Niño Jesús, creencia cristiana católica, existe la tradición de celebrar la llegada de los Tres Reyes Magos de Oriente, los cuales le ofrecieron Oro, Incienso y Mirra al Niño. Actualmente, estos Reyes, al ser magos, durante toda la noche del 5 de enero visitan las casas de todos los niños y niñas y les dejan los regalos que los/las niños/as les hayan escrito en una carta y les hayan dado personalmente en una cabalgata celebrada en su honor este día o a los "pajes" reales en días anteriores.
Es una tradición bastante parecida a Santa Claus o Papá Noel, pero según la creencia cristiana católica.
Y ahora volviendo a lo nuestro, los dos días anteriores no les he contado nada, pero no por nada especial. Simplemente porque estaba muy liada y cansada para escribir al final del día.
Sin embargo, anoté lo más importante de cada día para hacérselos llegar ahora, junto con la memoria del día de hoy. Ahí va:
Antes de ayer, tuve un día maravilloso de principio a fin. Pude acudir con mi hermana a una exposición de Paul Klee increíble, pudimos vernos un ratito, admirar el arte y sentirnos un poquito más cerca de él, darnos cuenta de lo inundadas que nos encontramos de arte en nuestro ambiente.
También preparé un regalo muy especial para mi hermano, pues aquel era un día en el que tenía que darle sus regalos de Reyes, por situaciones que a veces se nos escapan de las manos. Fue una velada estupenda, corta pero estupenda. Se podían casi palpar los sentimientos de amor familiar. ¡Qué afortunados somos al fin!
Al día siguiente también disfruté de momentos especiales: mi padre y yo nos vimos enfrascados en unas peripecias que no se nos olvidarán en la vida, muy simpáticas, un poco a lo Berlanga, jeje.
Preparé además otro de mis regalos especiales y finalmente acudí con la persona con la que comparto mi vida a una reunión de amigos en la que lo pasamos genial, nos reímos un montón y de nuevo pudimos comprobar cómo parece que no pasa el tiempo entre nuestras amistades.
Y bueno, el día de hoy ha sido muy intenso, marcado por la sensibilidad a flor de piel.
He de revelarles que este año no he estado tan navideña como antes, por muchas circunstancias, pero el día de hoy, esa persona que convive conmigo se ha desvivido por hacerme recuperar la ilusión y lo ha conseguido. Puede sentirse muy orgulloso de ser como es y de ser capaz de contagiarlo a los que tienen la gran suerte de conocerlo. Llevo tres horas ultimando detalles para ayudar a los Reyes Magos de Oriente en su ardua tarea de esta noche. Espero estar a su altura y recibir lo que le he pedido en mi carta.
Bueno, y a todos ustedes les deseo que los Tres Reyes les concedan la gran mayoría de lo que han pedido, eso sí, si se han portado bien.
Pero sobre todo, observen las caras de los niños y traten de buscar en vuestro interior esas caras para recuperarlas al menos por un segundo cada día, que la inocencia y la ilusión son muy necesarios en este mundo que nos ha tocado vivir.
¡FELICES REYES A TODOS!
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