Muchas veces he oído decir que es más bonito dar que recibir y muchas veces he estado de acuerdo con tal afirmación, y sigo estándolo.
Aún hoy nos quedaban personas a las que entregar regalos de estas fiestas y lo hemos hecho. Estuve fijándome especialmente en la cara que ponían en los momentos previos a saber de qué regalo se trataba, así como del momento de abrirlo y de los momentos posteriores, aquellos en los que de verdad compruebas si has acertado o no con el presente.
En nuestro caso tuvimos suerte y ha sido un éxito, ¡gracias a los dioses, o a Dios!
Personalmente creo que es mucho más bonito el hecho de currarse qué regalar, imaginándonos a la persona que lo utilizará y el provecho que le pueda sacar, e incluso viendo mentalmente las reacciones ante la sorpresa. ¿No creen que hay mucha magia en ello?
Ah, y una cosa más, hoy en las noticias dijeron que pese a que eran muchos los muertos en la carretera este año por las vacaciones que hoy terminan, el día 5 de enero no hubo ninguno.
¿Quién dijo que los Reyes Magos no existían?
martes, 8 de enero de 2008
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