Al pasear entre la naturaleza, si tenemos la suerte de no contar con ningún tipo de contaminación acústica, es importante estar atentos. Cualquier mínimo dato es importante dentro del gigantesco entramado. La corteza de un árbol, las más nuevas acículas que sobresalen en el extremo superior del pino, el silbido del viento rozando el pinar, ...
Cuando los pensamientos se amontonan e impiden la relajación, ni siquiera en plena naturaleza, lo mejor es dejarse llevar. Es entonces cuando los sentidos se agudizan y comienza la magia. Nos sentimos unidos, inmersos en ese gigantesco entramado del que hablo.
Pero todo depende de nosotros: si nuestro ser no quiere, no habrá magia, o habrá poca, o durará apenas nada. ¡Qué importante es el pensamiento! Puede permitirnos o impedirnos sentir, ver, oír, y un largo etcétera.
Mantengamos nuestro pensamiento a raya, para poder experimentar con todo, no sólo con una parte del todo.
domingo, 25 de mayo de 2008
martes, 20 de mayo de 2008
Long long time ago
Hola amigos bloggeros!
Demasiado tiempo sin escribir nada. Lo cierto es que hace ya bastante que me apetecía retomarlo, pero podía más la desgana que otra cosa.
Cuando en nuestro interior vemos que las cosas se mueven muy rápido, a menudo no tenemos tiempo de asimilarlas, somos capaces de analizarlas mejor desde otro prisma, el prisma de dejar que pase el tiempo, el prisma de ver lo que nos ocurre en los ojos de otra persona para encontrar soluciones,...
Hoy me he dicho: qué momento más interesante estoy viviendo. No había sido capaz de verlo desde ese punto de vista, con la de veces que he dicho esa frase y por unos meses se me había olvidado.
Leí que la felicidad está en el alféizar de nuestra casa, esperando discretamente que la dejemos pasar cuando queramos. Siempre es buen momento para invitarla, no creen? Así ella podrá entrar y acomodarse adecuándose a las circunstancias, siendo una felicidad discreta o exhibicionista.
Gracias por estar ahí y compartir este momento positivo del día, bloggeros!
Demasiado tiempo sin escribir nada. Lo cierto es que hace ya bastante que me apetecía retomarlo, pero podía más la desgana que otra cosa.
Cuando en nuestro interior vemos que las cosas se mueven muy rápido, a menudo no tenemos tiempo de asimilarlas, somos capaces de analizarlas mejor desde otro prisma, el prisma de dejar que pase el tiempo, el prisma de ver lo que nos ocurre en los ojos de otra persona para encontrar soluciones,...
Hoy me he dicho: qué momento más interesante estoy viviendo. No había sido capaz de verlo desde ese punto de vista, con la de veces que he dicho esa frase y por unos meses se me había olvidado.
Leí que la felicidad está en el alféizar de nuestra casa, esperando discretamente que la dejemos pasar cuando queramos. Siempre es buen momento para invitarla, no creen? Así ella podrá entrar y acomodarse adecuándose a las circunstancias, siendo una felicidad discreta o exhibicionista.
Gracias por estar ahí y compartir este momento positivo del día, bloggeros!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

