domingo, 25 de mayo de 2008

Sentir, ver, oír

Al pasear entre la naturaleza, si tenemos la suerte de no contar con ningún tipo de contaminación acústica, es importante estar atentos. Cualquier mínimo dato es importante dentro del gigantesco entramado. La corteza de un árbol, las más nuevas acículas que sobresalen en el extremo superior del pino, el silbido del viento rozando el pinar, ...
Cuando los pensamientos se amontonan e impiden la relajación, ni siquiera en plena naturaleza, lo mejor es dejarse llevar. Es entonces cuando los sentidos se agudizan y comienza la magia. Nos sentimos unidos, inmersos en ese gigantesco entramado del que hablo.
Pero todo depende de nosotros: si nuestro ser no quiere, no habrá magia, o habrá poca, o durará apenas nada. ¡Qué importante es el pensamiento! Puede permitirnos o impedirnos sentir, ver, oír, y un largo etcétera.
Mantengamos nuestro pensamiento a raya, para poder experimentar con todo, no sólo con una parte del todo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

todo depende de nosotros: si nuestro ser no quiere, no habrá magia, o habrá poca, o durará apenas nada. ¡Qué importante es el pensamiento!.....y como diría una persona muy sabia con la que tengo el lujazo de compartir mi vida...¡¡qué importante es la actitud!!
Espero y deseo que abrieras tu pensamiento y sentimiento a la naturaleza y te dejaras impregnar de esa magia con tu maravillosa actitud positiva..

Feliz semana!!
Hna en la fe!!