Hola amigos,
Ayer recibí un escrito que me gustaría leyeran. Hoy me han dado permiso para meterlo en el blog y creo que es justicia al menos opinar y enviar toda nuestra energía positiva para que conflictos como éste nunca se multipliquen. Ahí va:
"Para suerte de muchos, entre los que me incluyo, tener la facilidad de adentrarnos en un tema, de hablar sobre algo y acto seguido pasar a otro totalmente ajeno al primero, constituye un recurso más de supervivencia, de evitar la desatención, de sufrir el aislamiento.
También con la misma facilidad nos situamos transitoriamente en lo que podríamos llamar el "ong'ismo", esa opción de pertenecer sin ser del todo, de autoindulgencia viajera entre el abismo de no ser reconocido y el espejismo de creer que lo seremos.
En medio, entre otras contrariedades, surgen tanto la calma como la rabia, el dolor de la incomprensión, la identificación con esos lados escondidos y profundos de nuestra mente que a veces asoman, y asoman situaciones como las vividas actual y permanentemente por pueblos como el Tíbet o el Sáhara, un día aireadas y 364 olvidadas como si no existiesen. Dos pueblos víctimas del premeditado e hipócrita abandono interesado de los medios de comunicación, de los poderes económicos y de los poderes políticos, en ese mismo orden.
Entre ellos se ha retroalimentado una falsa entidad de pertenencia que, de no ser así, los condenaría al temido olvido al que antes me refería.
Sáhara y Tíbet son a todas luces dos de los símbolos más ejemplares de existencia, donde la vida social, el civismo, la espiritualidad y el reconocimiento del otro son bandera.
Con el olvido que se hace de ellos se nos escapa la posibilidad de acudir a las referencias, a esas pautas de sabiduría que han llevado a trascender el dolor y las penurias en beneficio del reconocimiento del "aquí y ahora".
En la gran mayoría de países de nuestro entorno los desastres de las guerras últimas han generado un caldo fácil de cultivo del individualismo, de la sospecha y del temor, de los que se alimentan impunemente todos los poderes señalados.
¿Es que se hacen necesarios más ejemplos que ilustren el nivel de agresividad de nuestras sociedades "civilizadas"?
¿Se tendrá el coraje de publicar estos testimonios aún a costa de saber que acto seguido serán llamados al orden por saltarse las consignas?
La parte mejor y más valiosa de nuestra propia esencia como seres humanos se ejemplifica día a día con pueblos como el Sáhara y el Tíbet, uno y otro están conectados en lo profundo y nosotros en ellos. Perderlos como referencia perpetuarán e incrementarán el dolor y la enfermedad del mundo en favor de la crueldad y las ansias de poder de sus vecinos, próximos y lejanos.
Proximidad y lejanía, dos términos que entre el Sáhara y el Tíbet se reducen a uno solo: "cercanía".
La distancia la hemos creado los otros".
sábado, 22 de marzo de 2008
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1 comentario:
Hna en la fe!!
Por diferentes acontecimientos últimos de mi cotidianeidad he llegado a la conclusión que, efectivamente, las distancias las creamos nosotros, y lo más triste, es que acortamos o alejamos esos kilómetros, según nos duela o no la conciencia....¿alguien se ha leído la maravillosa carta de los derechos humanos??, yo sí, .....luego te asomas a la realidad de un niño que no tiene qué comer, a la realidad del inmigrante que llegó a la playita de turno,......y qué haces con la carta de los derechos humanos??....pues supongo que como dice ese texto que has compartido con nosotros...."situaciones un día aireadas, 364 olvidadas".....
....¿HACIA DÓNDE VA TODO ESTO???
¿QUÉ ESTÁ PASANDO??......
Hna en la fe!!
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