lunes, 31 de diciembre de 2007

¡Feliz Año!

Hoy quiero hacer constar en esta entrada varias cosas, por aquello de que es la fecha que es y porque hace un par de días que no escribo.
Lo mejor de los días anteriores ha sido encontrarme con amigos a los que hace tiempo no veía y que deseaba saber de ellos. Reuniones entrañables de viejos amigos que vuelven en estas fechas son cita común y casi obligatoria en Navidad.
Asimismo me ha encantado poder disfrutar de un tiempo fabuloso, en el que en una estación como el invierno, en estas latitudes es muy extraño poder acudir a la playa. Pues sí señor. Puedo decir que el 24 y el 31 de diciembre he ido a la playa a disfrutar de los rayos solares, tan ansiados en medio del frío.
Encima, cuando te paras a ver el mar, las olas y su fuerza, cuando cierras los ojos y escuchas cómo rompen, es increíble. Ves surferos remontándolas, cabalgando por ellas. Nos empeñamos en vencer al mar con toda clase de artilugios, pero es imposible. Somos como una cagadita de mosca en medio de la inmensidad del océano, pero es maravillosa la sensación, no creen? Sobre todo si tenemos la suerte de no marear, saber nadar o contar con una buena biodramina...
En cualquier caso, verlo o escucharlo es mucho más seguro y todos podemos captar la esencia de su significado.
Y en cuanto al día de hoy, les continúo diciendo que, como suele ser habitual, he estado pensando cosas que me han pasado durante el año, y creo que entre las más positivas puedo decir que me han sucedido ha sido tomar la decisión de crear este blog, en el que me gusta contarles cosas lindas, positivas, que todos podemos experimentar en diferentes momentos de nuestra vida, cotidianas, y que al mismo tiempo son una inyección de autoayuda. Resulta muy gratificante saber que con el simple hecho de "pensar en voz alta" puedes arrancar una sonrisa a muchas personas.
Además, gracias al blog puedes conocer a otras gentes de infinidad de lugares que te pueden hacer un comentario y a la vez te invitan a ver su blog. ¡Me encanta conocer gente sin tener que traspasar fronteras físicas!
Muchas gracias a todos por leer de vez en cuando mis pensamientos y por animarme a seguir haciéndolo.
¡Felíz Año a todos!

sábado, 29 de diciembre de 2007

Diferentes culturas

Lo mejor del día de hoy ha sido ver a una amiga de la que no había sabido nada en meses.
Me ha contado sus peripecias por su nueva dirección, fuera de nuestras fronteras, y bien lejos de las Canarias!
Me ha encantado saber un poquito sobre sus gentes, su estilo de vida, y sus propias experiencias como extranjera.
Me ha tranquilizado también saber que todo marchaba bien y que tantos sacrificios están sirviendo para mucho.
Pero sobre todo, lo que más me ha gustado es que da igual el tiempo que pasemos sin vernos. Siempre que vuelve ahí estamos para hablar, contarnos anécdotas, reirnos como siempre de nuestras cosas, salir de marcha, ... Ni los sitios de reunión ni el tiempo parecen cambiar, ni siquiera nosotras! Es maravilloso comprobar que el tiempo se detiene en estos momentos de magia, viendo además que pese al paso del tiempo nuestra esencia sigue siendo la misma.
Que siga así por muchos años!

viernes, 28 de diciembre de 2007

La importancia de sentir a los hermanos

Hola hola!
Bueno, el día de hoy ha sido muy pero que muy positivo para mí. Lleno, cargado de cosas, agobiante en los últimos momentos del día, pero muy positivo, en definitiva. Pero si tengo que destacar uno de esos momentos me quedo con los sentimientos que nos hacen estar unidos a nuestros seres queridos.
Con el título que he puesto a esta entrada puede parecer que sea exclusivo de aquellos que no sean hijos únicos, pero lo cierto es que les puedo decir por experiencia que se puede sentir a alguien como su hermano sin tener que haber crecido con él o sin tener lazos de consanguinidad. Está claro que cuando tenemos hermanos carnales la cosa es mucho más evidente (o complicada, si no, que me lo digan a mí) pero valen todas las opciones, se los puedo asegurar.
El caso es que muchas veces echamos de menos poder compartir unos ratillos con nuestros hermanos, hablar de nuestras cosas, meternos el uno con el otro, reírnos, reflexionar, llorar... y a veces no podemos. Pues saben qué les digo? Busquen entre sus propias estrellas, esas que forman parte del universo de su vida, de su entorno cotidiano, y elijan a alguien a quien les gustaría sentirlo como hermano, díganselo, verán cómo le sorprende, se siente halagado/a y estará encantado de formar parte de su familia.
De esta forma, cuando no puedan contar con el hermano/a carnal por cualquier circunstancia, podrán echar mano del otro y no se sentirán solos, y menos en estas fechas tan lindas, no?
Mil besos a todos los hermanos del mundo! Por favor, sientan y actúen como tales, que es muy sano para el alma.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Vulnerabilidad

Hay veces en las que nos encontramos en situaciones que nos hacen percibir lo vulnerables que podemos llegar a ser. Es necesario tenerlo en cuenta, porque nos pone en contacto con nosotros mismos, con nuestra propia naturaleza, aquella que tan a menudo olvidamos.
Y en la mayoría de las ocasiones, somos capaces de darnos cuenta de nuestra vulnerabilidad porque la vemos en el otro, sea quien sea o como sea, incluyendo cualquier especie, animal o vegetal.
Qué importante es saber que contamos con otros para ayudarnos a controlarla, pero siempre teniendo en cuenta que somos nosotros mismos quienes decidimos cómo controlarla.
Sigamos apreciando nuestra propia naturaleza, pero sobre todo, intentemos recordarnos nuestro deber de apreciarla.

Novedades y noticias

Las noticias que nos traen personas cercanas a nosotros en el corazón, pero, por diversas circunstancias lejanas durante algún período de tiempo, sean buenas o malas, siempre son anheladas.
Si tenemos la posibilidad de reunirnos con ellos, las noticias son apreciadas por nosotros de una forma diferente que si lo hacemos a través de cualquier otro medio de comunicación. Como siempre digo, el tacto, la mirada, los gestos, forman un todo que envuelve el ambiente de una magia indescriptible.
¿Y qué me dicen cuando hablamos de personitas? Su poder es aún mayor. La energía que desprenden impregna todo lo que les rodea.
En todos estos casos, parece que las novedades y las noticias pasan a un segundo plano, porque realmente lo importante es la energía y los sentimientos que ella provoca, ¿no creen?

lunes, 24 de diciembre de 2007

¡Feliz Navidad!

He vuelto. La verdad es que he extrañado no ponerme a escribir unas líneas. ¿Razones? Como les comenté en las últimas entradas, la falta de salud estaba acechándome. Una mala recaída y los últimos días de trabajo previos al descanso vacacional son los culpables. En fin, que ya estoy de nuevo aquí y eso es lo que importa.
De esos días en los que no escribí sí me gustaría destacar que los momentos especiales están ahí, en cualquier esquina, esperando ser descubiertos. Entre tanta maraña de cosas siempre aparecía algo que me arrancaba una sonrisa. Me quedo con eso.
Y el día de hoy... bueno, ¿qué podemos decir que no suene tópico? Supongo que muy poco. En fin, son fechas en las que TODO tipo de sentimientos están a flor de piel. Creo que es importante tenerlo bien presente, y así evitar dejarnos influir demasiado por ellos.
Como siempre, deseo a todos mucha PAZ, sobre todo la interior, que es la que influye en el exterior, ¿no creen?

jueves, 13 de diciembre de 2007

Bienvenidas y Despedidas

Qué bonito es despedirse de alguien con sentimientos de gratitud, cariño, afecto, con ilusión de volver a contar con esa persona en próximas ocasiones. Y si esto último no sucede, pues comprender las situaciones y desapegarnos. Pero sobre todo creo que lo más importante es despedirse en paz. Así se consigue que las cosas fluyan, sigan su propio cauce.
Por otro lado, también es fantástico recibir a alguien con los brazos abiertos, expectante de nuevas noticias, de energía rebosante de felicidad por todos los poros de su piel, deseosos de contagiarnos de esa energía.
Sentir, en definitiva, lo emocionante de las relaciones humanas.
Cuando tenemos la oportunidad de vivir estas sensaciones nos damos cuenta una vez más de que estamos vivos, y sobre todo, somos conscientes del suelo que pisamos, tenemos los pies en la tierra.